SAN MARTIN DE LOS ANDES

Quienes aman el encanto de la naturaleza en estado puro, con poca o ninguna contaminación turística, prefieren San Martín de los Andes, donde todo es posible, desde el esquí a los paseos de aventura.
En San Martín de los Andes, “el” conocedor por excelencia es Enrique Lema, nieto de uno de los pioneros que llegaron a la zona en los albores del siglo, más precisamente en 1904. Es de imaginar lo que habrá sido el lugar en esa época: un paraíso absolutamente virgen, donde la palabra “turismo” seguramente no había sido pronunciada todavía.
Fanático confeso de San Martín, los pagos de sus ancestros, Enrique sostiene que, en su particular estilo agreste y natural, el lugar no tiene rival en todo el sur argentino.
Una a la península de Quila Quina, en el entorno del Lago Lácar, y la segunda al lago Huechulafquen, ambos en el Parque Nacional Lanín. En la primera realizamos una breve visita a la villa turística Quila Quina, a la que se llega a través de caminos serpenteantes en los que se pueden apreciar las viviendas y los modos de vida de la comunidad mapuche, descendiente de la tribu de Curruhuinca, asentada en la zona hacia 1911. La villa es uno de los lugares más recoletos y bellos de la región, levantada sobre la orilla misma del lago.
Continuando por la costa del Lácar en dirección a Huá-Hum, se pueden apreciar los paisajes y tonalidades cambiantes del lago desde los distintos miradores ubicados en puntos estratégicos. El más impactante es el puesto del guardaparques denominado Yuco, donde enormes piedras penetran en el lago, realzando el calmo encanto del lugar. El punto final del paseo, Huá-Hum, se encuentra sobre la costa del río Chachín donde se puede contemplar una hermosa y enorme cascada de más de 30 metros de alto. Al margen de estos paseos, San Martín es un pueblo especialmente prolijo y pulcro, con excelentes comercios y una variada hotelería con capacidad para 2600 camas (sumando hosterías y cabañas). Uno de los hoteles más frecuentados y tradicionales es el Hotel Del Viejo Esquiador.
Brillante temporada invernal de esquí en las impecables pistas del Cerro Chapelco recostadas sobre su ladera norte, el centro de esquí preferido no solo por los esquiadores expertos sino por quienes se encuentran en etapas de aprendizaje. Párrafo aparte merece la gastronomía en San Martín, con especialidades propias de la cocina de montaña, como pueden ser la deliciosa raclette, las suculentas fondues o los intensos ahumados de jabalí o ciervo. Sin olvidarse, claro está, de las incomparables truchas del lugar, preparadas de innumerables maneras.