Vieques
Esta pequeña isla, 13 kilómetros al este de la isla mayor, combina lujo con actividades al aire libre. Los viajeros llegan en ferry o en avioneta para descubrir algunas de las mejores playas de Puerto Rico, hoteles de diseño y un estallido de restaurants de cocina creativa que están comenzando a competir con los del área metropolitana. En el Malecón, en el barrio La Esperanza, al sur de la isla, El Quenepo combina la cocina criolla con ingredientes exóticos para hacerla más divertida. El filet de atún, vestido de ajonjolí y algas orientales wakame, está montado en una salsa que permite apreciar en cada bocado cómo se suceden el gusto del mango, el jengibre, el cítrico y el wasabi. Es un espacio con velas y manteles que no presume en demasía de su elegancia para no alienar al turista en traje de baño y sandalias. La mejor manera de explorar la isla es alquilar un vehículo todoterreno, para sortear los huecos de las carreteras sin pavimentar que conducen a las playas más prístinas, localizadas en el Sur, como Blue Beach, para quienes buscan un lugar apartado y bucear con snorkel.
