Ginebra
Ser sede de la O.N.U. convierte a esta ciudad en una de las más cosmopolitas de Europa. De una serena belleza, combina todos los elementos para no perder un minuto. No deje de pascar por la ribera del lago Leman y atrévase a llegar lo más cerca posible de su chorro de agua. Pasee por su casco histórico, medite un momento ante el majestuoso Muro de la Reforma, saboree la limpieza y tranquilidad de sus calles, contemple, si el tiempo lo permite, la inmensa mole nevada del Mont Blanc. presidiendo la ciudad; recorra su Barrio Internacional, y no olvide no sentirse extraño en la ciudad donde nadie lo es.
