Rocha – Cabo Polonio
Antaño escenario de varios y célebres naufragios y refugio de piratas, el cabo le debe su nombre al galeón español Polonio, que selló para siempre su suerte en el laberinto rocoso de sus costas, el último día de 1735. Pasarían un siglo y medio y sucesivos naufragios, hasta que en 1880 se decidiera, por fin, la construcción de un faro. Y tres décadas más tarde, a comienzos del siglo veinte, surgiría una pequeña aldea de pescadores en torno a ese faro. Pero sería recién en los 80, cuando proliferarían las pequeñas y rústicas construcciones de verano, sin luz ni agua: en su mayoría, de jóvenes hippies seducidos por ese paraíso rústico perdido entre las arenas móviles de las dunas.
No existe ninguna ruta que permita llegar en auto hasta el cabo; sobre la ruta 10 hay algunos caminos de ingreso, pero no son transitables más que en sus primeros kilómetros. La única manera de acceder es en vehículos 4×4 (autorizados), que acercan a los turistas desde la entrada del camino hasta el cabo, a través de las dunas. O a pie, desde el vecino balneario de Valizas. Una vez allí, hay dos hoteles y varias cabañas donde pasar la noche, además de restaurantes frente al mar para cenar a la luz de la luna. Y no hace falta decir más.
