MANNEKEN PIS
“El Pequeño Julián” fue esculpido por Jerónimo Duquesnoy el Viejo en 1619. La leyenda dice que un padre que había perdido a su hijo en una feria, prometió erigir una estatua de su hijo en la forma en que lo encontrara, aunque otra relata la acción heroica de un pequeño bruselense que, durante una de las revueltas contra Felipe II, apagó la mecha de una bomba arrojada por las tropas del Duque de Alba.
