Nordeste de Brasil
El nordeste de Brasil es la región donde está más presente la herencia africana y al mismo tiempo el lugar donde primero se establecieron los portugueses.
El turista tiene a su disposición hermosas playas y otros sitios naturales: Atol das Rocas (Bahía) y la exclusiva isla atlántica de Fernando de Noronha, entre tantos atractivos. Además, manifestaciones culturales únicas como la arquitectura barroca de Salvador, la capoeira, la gastronomía, los ritmos carnavalescos y, para quien entiende portugués, un acento regional “cantado”, con expresiones características.
El nordeste lo forman los estados de Maranháo, Piauí, Ceará, Río Grande do Norte, Paraíba, Pernambuco, Bahía, Alagoas y Sergipe.
Pernambuco y Bahía fueron los primeros centros importantes del Brasil colonial y aún hoy ejercen una fuerte influencia sobre la cultura brasileña. Mucho de lo típicamente brasileño en el campo de la música, el folclore, la cocina y las costumbres sociales se originó en esta región. Las ciudades más grandes del nordeste son Recife, Salvador y Fortaleza.
Recife, con sus canales y puentes sobre el río Beberibe y Capiberibe, tiene ciertas semejanzas con Ámsterdam. Sus bellas playas que se extienden 7 kilómetros y donde se nuclean los mejores hoteles y restaurantes. El acervo arquitectónico está presente en iglesias y construcciones del Siglo XVI. Además, cuenta con una rica cultura popular expresada por ejemplo a través del Museo de Barro y el Festival da Ciranda.
Salvador de Bahía, considerada cuna de la nación, funcionó como capital del país hasta el comienzo del siglo XIX. Además de su rica historia y arquitectura, la ciudad es conocida por sus bellas playas, cocina y su pueblo alegre y hospitalario.
Fortaleza es una moderna ciudad en la que los rascacielos contrastan con sus grandes e impresionantes playas. La mezcla de estilos es parte ineludible del paisaje. Como casi todo en Brasil, también aquí las cosas se hacen a lo grande, privilegio que disfrutan los turistas.
