Mongolia
Mongolia tiene un territorio de una impresionante extensión: 1 565 000 Km2, con unos 2 250 kilómetros de este a oeste, y unos 1 130 kilómetros de norte a sur. Aunque el nombre oficial del país es Mongolia, se le suele llamar Mongolia Exterior, para mejor diferenciarlo de la Mongolia Interior, que es una provincia de China. El paisaje dominante en el sureste es el desierto de Cobi, que cubre aproximadamente un tercio de la superficie del país, con alturas de 900 a 1 300 metros sobre el nivel de mar. Los Montes Altai, con elevaciones que alcanzan 2 700 metros, dominan todo el oeste. En el norte, que es fronterizo con la República Soviética de Siberia (parte de la U.R.S.S.), hay un macizo montañoso cuyas alturas varían entre 1 300 y 2 800 metros.
Mongolia se convirtió en República Popular en 1924, nominalmente independiente, aunque obviamente satélite dominado por la Unión Soviética.
Cuando se proclamó la república, se cambió el nombre de la capital, Urga, al actual de Ulan Bator, que significa Héroe Rojo. La población del país es de 1 700 000 habitantes, de los cuales un 25% reside en la capital. La densidad de población apenas llega a 1,08 habitantes por kilómetro cuadrado. En nuestra ruta hacia Mongolia, esperábamos encontrar pequeñas villas con remanentes históricos de los días de las antiguas caravanas. Hallamos, en cambio, grandes ciudades, con sus luces de tránsito, sus automóviles y sus altos edificios. De Moscú, habíamos volado (cuatro horas, sin escalas) a Tashkent, capital de la República Soviética de Uzbekistán (U.R.S.S.). Tashkent, en población, es la cuarta ciudad de la Unión Soviética, después de Moscú, Leningrado y Kiev. Y en Uzbekistán también visitamos las ciudades de Samarcanda, Bujara y Khiva, pasando luego a la ciudad de Pendzhikent en Tadjikistán, otra de las 15 repúblicas que forman la U.R.S.S.
