Irlanda

Superficie: 70.282 km* (sin el Uls-ter).
Geografía: En el extremo oeste europeo, separado de Gran Bretaña por el mar de Irlanda. Su situación la ha mantenido hasta el siglo V fuera de las grandes corrientes europeas, pero es hoy día un eslabón entre el Viejo y el Nuevo Mundo.
Clima: Templado, a veces lluvioso, precipitaciones rápidas y breves. Más dulce que en Gran Bretaña, sobre todo en el sur, con más viento en el oeste, y bastante desabrido en el norte y en las islas del litoral atlántico. Los inviernos son a veces lo suficientemente rigurosos como para helar lagos y marismas.
Capital: Dublín (600.000 habitantes).
Población: 3.130.000 habitantes (30 millones de descendientes de irlandeses en los Estados Unidos, en Canadá y en Australia).
Religión: Católica.
Régimen político: República; 26 condados, de superficie bastante uniforme pero de muy diversa importancia.
Moneda: La libra irlandesa, dividida en 20 shillings (la libra esterlina inglesa se acepta por todas partes).
En Irlanda se circula por la izquierda y se habla inglés (incluso en los sermones). El gaélico, poco adaptado a la vida moderna, se habla en los pueblos y en algunas islas de la costa oeste, donde los habitantes guardan vivas las tradiciones, leyendas y folklores célticos.
Hay que prever vestidos y zapatos de deporte, y no hay que olvidar el impermeable y el paraguas.
La hostelería irlandesa va desde la granja (habitat rural, más que explotación agrícola) al castillo-hotel. Por todas partes reina el «confort inglés», pero los precios son moderados y el ambiente es agradable. Pocas propinas o ninguna.
Irlanda satisfará especialmente a tres tipos de visitantes: a los que les gusta la poesía, la naturaleza, la vida sencilla; a los arqueólogos, y, sobre todo, a los amantes de los deportes. Existen más de 200 campos de golf. La caza (del ciervo o del zorro) se practica normalmente, sobre todo en el oeste, y se acepta con gusto a los turistas. La equitación está al alcance de todos, dado el número de caballos de silla y de poneys disponibles. Asimismo, la navegación deportiva, gracias a los cursos caprichosos de los ríos y al encanto de los lagos (sólo el condado de Monaghan tiene más de 180).
El pescador de alta mar o de agua dulce también quedará satisfecho. Se encuentran salmones en el Lough CoJfrrib y en el Suir. En el Lough Derg se han capturado lucios de 90 libras y truchas de 14. Y eso sin hablar de las percas, bremas y anguilas de agua dulce, o de los rodaballos, bacalaos, rayas, incluso tiburones peregrinos en el mar.
Inmersión submarina: visibilidad a 12 m en la costa oeste.
Irlanda, en fin, es el paraíso de los aficionados con el Horse Show de Dublín, el Irish Grand National, el famoso Derby y el carnaval hípico de Punchestown (en abril). Las carreras de caballos y de perros se suceden durante todo el año.
Se hacen apuestas —a veces desorbitantes— en las carreras y en los encuentros (rugby, fútbol gaélico, hur-ling). Se apuesta incluso sobre la lluvia y el buen tiempo, lo que es tan arriesgado como divertido, ya que chaparrones y sol pueden sucederse varias veces en una misma mañana.
Imprescindible ver
Recomendamos vivamente dividir ei viaje a Irlanda en dos partes: una para visitar una determinada región, la otra para pasar un tiempo de descanso que permita compartir la vida cotidiana irlandesa y asistir a ciertas manifestaciones (peregrinajes, festivales o actividades deportivas). He aquí los principales sitios y curiosidades:
Si le interesa la arqueología o la historia:
— sepulturas de Newgrange (condado de Meath);
— fuerte de Dun Aengus, en Inish-more (una de las islas de Aran);
— cruces gaélicas de Monasterboice (condado de Lough) y de Kells (condado de Meath):
— templos en cruz de las Escrituras en Clonmacnoise (condado de Offaly);
— abadías de Glendalough (condado de Dublín). Mellifont (condado de Louth) y Cong (condado de Mayo);
— monasterio de Kilmacduagh (condado de Galway);
— isla santa de Inishcaltra, en el Lough Derg (condado de Clare).
Si le interesa el arte y la literatura:
— torre de James Joyce en Sandycove Point (condado de Dublín);
— catedral de San Patricio (Dublín), de la que Jonathan Swift fue deán y donde está enterrado;
— árboles de los autógrafos de Coole Park (condado de Galway);
— Toor Ballylee, donde vivió Yeats;
— Drumcliff, donde reposa;
— National Museum de Dublín (cruces de Cong, cáliz de Ardagh, broche de Tara, joyas de la edad de Bronce);
— Trinity College de Dublín (Libro de Kells).
Si le interesa, sobre todo, la naturaleza y los paisajes:
— Glengarriff y la Riviera irlandesa;
— Anillo del Kerry y lagos de Killar-ney (condado de Kerry);
— cornisas de Moher y región desértica de Burren (bahía de Galway);
— islas de Aran;
— el Connemara (condado de Galway).
Gastronomía
Irlanda ha tenido durante mucho tiempo fama de país donde se comía muy mal y donde se abusaba de la patata, que era antiguamente alimento básico de la población.
De hecho, ofrece en abundancia gran cantidad de productos considerados en otros sitios como lujosos: caza de pelo y pluma, pescados finos (salmones, truchas de mar o de río, lucios), crustáceos, productos lácteos de alta calidad.
Hay que elegir, pues, sobre todo en el litoral, productos del mar (cuya abundancia y variedad se puede apreciar en el festival de Kenmare, en septiembre). Puede uno regalarse con ostras acompañadas de cerveza y pan integral, especialidad de Galway (festival en septiembre). El lenguado a la parrilla, y todos los moluscos son recomendables. En Dublín hay que pedir gambas. En Dingle puede elegir cada uno su propia langosta viva. El maravilloso salmón se come fresco o ahumado con madera de encina.
Los cazadores comen a veces el tordo o la codorniz asados en la punta de la escopeta. Hay gran abundancia de caza de agua y de perdices y becadas.
No por eso hay que desdeñar el tradicional irish stew (ragout de cordero, con cebollas y patatas), ni el gi-got a la menta, ni el exquisito jamón de Limerick, ni el bacon tierno. Las raciones son abundantes. Después de haber pasado hambre tanto tiempo, Irlanda puede disponer hoy de un alimento abundante y sano. No olvidar que se almuerza ligeramente, que se cena bastante fuerte y que el desayuno es abundante.
Bebidas: Como se interesa siempre más por la bebida que por la comida, el irlandés propone sobre todo un whisky hecho con malta y cebada no germinada, envejecido siete años en barrica (muy diferente del scotch escocés por definición), que hay que beber puro o con agua sin hielo. Igualmente las cervezas: negras, un poco pesadas, que se beben tibias, lentamente (Guinness), o más dulces (Por-ter), o ligeras y rubias (Smithwick).
Evitar el café; es preferible el té (fuerte), aunque sí se puede tomar el delicioso irish coffee.
Folklore y fiestas
Febrero: Rally internacional de Galway (auto).
17 marzo: San Patricio, fiesta nacional; desfile-Dublín.
Pascua: Irish Grand National (Dublín).
Mayo: Festival pan-céltico internacional en Killarney.
Junio: Festival de pesca de mar en Westport.
Julio: Irish Derby en Curragh (cerca de Dublín).
Agosto: Horse Show (Dublín); feria de anticuarios (Dublín); Puck Fair (feria de duendes… y de animalillos) en Killorglin; Connemara Pony Show en Clifden; reunión de músicos irlandeses en Ennis.
Septiembre: Elección de la «Rosa de Tralee»; festival de opereta enWa-terford; festival internacional de pesca de mar en la bahía de Galway.
Compras
Aunque sólo se esté de paso en el aeropuerto de Shannon, no hay que dejar de comprar vestidos o retales de tweed, jerseys de pescador en gruesa lana, un divertido gorro de lana para el golf o la caza, bellos tejidos de lino (a metros o en retales), así como salmón ahumado y whisky para tratar (vanamente) de realizar en casa el verdadero irish coffee.
Los buenos y grandes almacenes de Dublín ofrecen además joyas inspiradas en las fíbulas y torcas prehistóricas, objetos en mármol de Connemara, objetos de plata.
Frente al castillo de Kilkenny, cinco talleres ofrecen cerámicas, tejidos, madera tallada, objetos en plata o en metal.
Se encuentra cristal tallado en Waterford, encajes hechos en los conventos de Limerick y en Youghal.


