Canarias
El archipiélago canario se ha convertido en una gran sala de exposiciones, y no sólo en los puntos destinados específicamente a tal fin. Porque también las plazas, las calles, los paseos, las playas y hasta algún aeropuerto participan en la I Bienal de Canarias, Arquitectura, Arte y Paisaje que, hasta el 10 de febrero, riega las siete islas con instalaciones, exposiciones de pintura, escultura o fotografía, festivales, seminarios, proyecciones audiovisuales y cuanta manifestación plástica se pueda imaginar 72 artistas de 28 países (africanos, americanos y europeos) y, por supuesto, de Canarias -para dejar constancia de los ejes que articulan la identidad de las Islas- enseñan un total de 115 obras con un objetivo común: la reflexión, ya que el motivo que impulsó al Gobierno autonómico a organizar el acontecimiento fue la toma de conciencia del daño paisajístico sufrido durante años de presión urbanística descontrolada. La Bienal pretende ser un punto y aparte desde el que surja una crítica constructiva, libre e imaginativa para buscar soluciones y crecer en armonía con el entorno. Es por ello que, además de los arquitectos y urbanistas, también se ha pedido la ayuda de los artistas.

